Pan rústico con tapenade de aceitunas machacadas de Jaén y ajo asado
Este tapenade de aceitunas casero es una versión personal del clásico, elaborada con aceitunas machacadas de Jaén, una variedad con piel firme y aliño artesano que aporta un sabor potente y amargo. El ajo asado suaviza el conjunto y el aceite de oliva virgen extra lo convierte en una crema untuosa, intensa y equilibrada. Perfecto para acompañar pan rústico tostado, carnes frías o quesos curados.
Cómo preparar este tapenade de aceitunas casero
Ingredientes:
- 150 g de aceitunas machacadas de Jaén Guinaldo (sin hueso, escurridas del aliño)
- 3 dientes de ajo
- 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (añadir más si se desea aligerar)
- 1 cucharadita de zumo de limón
- 1 ramita de tomillo fresco
- Pan rústico o de hogaza, cortado en rebanadas gruesas
- Pimienta negra recién molida
Preparación:
- Coloca los dientes de ajo con piel en un trozo de papel de aluminio. Rocíalos con unas gotas de aceite y cierra el paquete. Hornea 15–20 min a 180 °C, hasta que estén tiernos y ligeramente dorados.
- Retira los huesos y córtalas groseramente. Como la piel es dura, conviene pasarlas por el mortero o procesador un poco más de lo habitual, hasta que se rompan bien.
- Añade al mortero o robot las aceitunas, los ajos pelados, el zumo de limón, el tomillo y dos cucharadas de aceite. Tritura hasta obtener una pasta espesa. Si queda demasiado densa, incorpora más aceite poco a poco hasta conseguir una textura cremosa y untuosa.
- En sartén o parrilla, dora las rebanadas por ambos lados hasta que queden crujientes.Nota:
Este tapenade no lleva anchoas. Es una versión más vegetal y pura, donde se valora el sabor natural y amargo de la aceituna aliñada.
Una receta sencilla pero llena de carácter, donde la aceituna machacada brilla con toda su intensidad. Ideal como entrante o aperitivo para compartir, acompañada de un vino blanco seco o una sidra natural.
Si la preparas, etiqueta a @aceitunasguinaldo — ¡nos encantará ver tu versión!