Patatas asadas con chutney rápido de aceitunas chupadedos
Las patatas asadas al horno forman parte de nuestra cocina más cotidiana: sencillas, reconfortantes y siempre apetecibles. En esta receta las llevamos un paso más allá acompañándolas con un chutney rápido de aceituna Chupadedos, una aceituna intensa, especiada y ligeramente picante que aporta profundidad y carácter al plato.
El contraste entre la patata caliente y cremosa y el chutney oscuro, aromático y potente convierte este plato en una propuesta perfecta para compartir, como entrante o como guarnición especial.
Cómo preparar estas patatas asadas al horno con chutney
Ingredientes:
- 800 g de patatas
- Aceite de oliva virgen extra
- 150 g de aceitunas Chupadedos deshuesadas
- ½ cebolla morada pequeña
- 1 cucharada de vinagre de Jerez
- 1 cucharadita de miel
- 1 pizca de comino molido
- 1 pizca de pimentón
- Un poco de agua (si fuera necesario)
- Pimienta negra
- Sal al gusto
Preparación:
- Lava bien las patatas bajo el grifo para eliminar cualquier resto de tierra y sécalas con un paño limpio. Córtalas en mitades o cuartos, procurando que los trozos sean de tamaño similar para que se asen de manera uniforme.
- Coloca las patatas en una bandeja de horno amplia, sin amontonarlas. Añade un buen chorro de aceite de oliva, sal y pimienta negra al gusto, y mézclalas con las manos para que queden bien impregnadas.
- Asa las patatas en el horno precalentado hasta que estén doradas por fuera y tiernas por dentro, removiéndolas a mitad de cocción para que se doren de manera homogénea.
- Mientras se asan las patatas, prepara el chutney. Pela y pica la cebolla morada muy fina. Calienta el aceite de oliva en una sartén y cocina la cebolla a fuego suave hasta que esté blanda y ligeramente transparente.
- Pica las aceitunas Chupadedos y añádelas a la sartén junto con el vinagre, la miel, el comino y el pimentón. Cocina el conjunto unos minutos, removiendo, hasta que se integren los sabores y la mezcla tenga una textura melosa.
- Si el chutney quedara demasiado espeso, añade una pequeña cantidad de agua para aligerarlo ligeramente. Retira del fuego y deja templar unos minutos antes de servir.
- Sirve las patatas asadas calientes y acompáñalas con el chutney de aceituna por encima o en el centro del plato.
Un plato sencillo que demuestra cómo un buen producto puede transformar una receta cotidiana en algo especial. Si preparas estas patatas asadas con chutney de aceituna Chupadedos, etiquétanos en Instagram @aceitunasguinaldo y cuéntanos cómo las has servido.