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Sabores auténticos, hechos con cariño

Ensalada de patata y bonito

Ensalada de patata y bonito con Cebolla Grande Blanca encurtida de Guinaldo
Tiempo: 45 minutos Raciones: 4 personas Nivel: Fácil

La ensalada de patata y bonito es de esas que no necesitan presentación. Patata tibia, bonito del norte, tomate y un buen chorro de aceite de oliva. Hasta aquí, lo de siempre, lo que se ha hecho toda la vida en cualquier casa.

Pero hoy le damos la vuelta a la tortilla, o mejor dicho, al plato. Porque la que manda en esta ensalada es la Cebolla Grande Blanca de Guinaldo: grande, blanca, crujiente y con ese punto de vinagre que despierta la boca y corta la grasa del bonito.

Y hay un truco que casi nadie aprovecha: el líquido del bote de la cebolla hace de aliño. Nada de vinagre aparte ni de complicarse la vida. Ese chorrito que va en el bote le da a la patata un sabor que no tiene ninguna otra ensalada.

Si la cebolla es la que manda, el resto es cuestión de acompañarla bien. Así que vamos con esta ensalada de patata y bonito.

Cómo preparar esta ensalada de patata y bonito:

Raciones: 4 personas. Dificultad: fácil. Tiempo total: 45 minutos. Estilo: casero, fresco y de toda la vida. Momento ideal: comida diaria o cena ligera.

INGREDIENTES:

  • 8 Cebollas Grandes Blancas de Guinaldo (unos 200 g), con 2 cucharadas de su líquido
  • 800 g de patatas de guisar (unas 5 o 6 medianas)
  • 2 latas de bonito del norte en aceite de oliva (unos 250 g en total)
  • 2 tomates de ensalada maduros (unos 300 g)
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cucharada de sal gorda para cocer las patatas
  • Sal en escamas y pimienta negra recién molida
  • Perejil fresco para terminar

Extras opcionales: un par de huevos cocidos en cuartos, unas aceitunas manzanilla y unas rodajas finas de cebolleta fresca si te gusta más picante.

PREPARACIÓN:

  1. Cocer las patatas con piel, desde agua fría con la sal gorda, a fuego 5/10 hasta que rompa a hervir. Bajar entonces a 3/10 y dejar unos 25 minutos, hasta que un cuchillo entre con poca resistencia pero sin que se deshagan.
  2. Templar las patatas escurridas unos 10 minutos, pelarlas aún tibias con ayuda de un paño y cortarlas en rodajas gruesas, de más o menos 1 cm.
  3. Aliñar las patatas todavía tibias con 3 cucharadas de aceite, 2 cucharadas del líquido de la cebolla, una pizca de sal y pimienta. Mezclar con cuidado y dejar reposar 10 minutos para que absorban el aliño.
  4. Preparar la cebolla: sacarla del bote con una cuchara limpia, escurrirla sobre papel de cocina un par de minutos y abrirla en cuartos, soltando las capas. Dejar dos cebollas enteras para el centro del plato.
  5. Cortar los tomates en gajos, salarlos con unas escamas y dejarlos 5 minutos. Escurrir el jugo que suelten.
  6. Desmigar el bonito escurrido en lascas grandes con un tenedor, sin triturarlo.
  7. Montar el plato: patata de base, tomate entre medias, el bonito en montoncitos y la cebolla abierta por encima. Terminar con un hilo de aceite, pimienta y perejil, y servir tras 10 minutos de reposo, a temperatura ambiente.

CONSEJOS PARA QUE TU ENSALADA DE PATATA Y BONITO SALGA REDONDA

Elige una patata de guisar, de las que aguantan el corte y no se deshacen al cocer. La patata llegó a Europa desde América hace siglos y hoy es la base de media cocina de casa; si te pica la curiosidad, tienes su historia en Wikipedia. Lo importante en una ensalada de patata y bonito es que la patata quede tierna, con cuerpo, y que no se convierta en puré.

El aliño se hace con la patata tibia, no fría. Tibia, absorbe el aceite y el líquido de la cebolla y queda sabrosa por dentro. Si la aliñas fría, el aliño se queda por fuera y se nota.

Prueba antes de salar la ensalada. La cebolla, el bonito y su líquido ya llevan sal, así que lo mejor es montar el plato, probar y ajustar con unas escamas al final. Si te gusta más ácida, añade otra cucharada del líquido de la cebolla; si la prefieres más suave, pasa las cebollas un momento bajo el agua antes de abrirlas.

El bonito va a lascas grandes y se coloca al final, sin mezclar. Así no se rompe, se ve en el plato y cada bocado lleva su trozo. Con el aceite de la lata puedes añadir una cucharada al aliño si quieres un toque más marino. Si no tienes bonito, vale un buen atún claro en aceite de oliva.

Esta ensalada de patata y bonito no debe pasar muchas horas en la nevera una vez montada: el tomate suelta agua y la ensalada pierde gracia. Lo ideal es prepararla justo antes de comer. Lo que sobre de cebolla se guarda en su bote, con el líquido cubriéndola y cerrado en la nevera. Para más recetas y trucos de cocina casera, date una vuelta por la portada del blog.

Con unas patatas, dos latas de bonito y un bote de Cebolla Grande Blanca tienes una ensalada de patata y bonito buenísima en menos de una hora. Si la haces en casa, súbela a Instagram y etiquétanos en @aceitunasyencurtidosguinaldo, que nos encanta ver cómo os queda.

Y si quieres probar la cebolla antes de comprarla, nos encuentras en nuestros puestos: Avilés los lunes, Piedras Blancas los miércoles y Gijón los domingos. Aceitunas y Encurtidos Guinaldo, desde 1956.