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Sabores auténticos, hechos con cariño

Tostas de morcilla asturiana con manzana y cebolleta roja encurtida.

Tostas de morcilla con manzana y cebolleta roja encurtida
Tiempo: 25 minutos Raciones: 2 personas Nivel: Fácil

Hay aperitivos que se comen de pie y aperitivos que te hacen quedarte un rato más en la mesa. Estas tostas de morcilla asturiana son de los segundos.

Rodajas de morcilla doradas en la sartén — crujientes por fuera, jugosas por dentro — sobre un lecho de manzana salteada. Y encima, en montaña, la cebolleta roja encurtida: fresca, con cuerpo y con ese punto ácido que le da la vuelta a todo.

La morcilla pone la fuerza. La manzana, la dulzura. Y un hilo de aceite con pimienta negra recién molida se encarga de que cada mordisco sepa a poco.

Es una de esas cosas que se hacen en veinticinco minutos y parecen sacadas de un bar de los buenos. Unas tostas de morcilla perfectas para un aperitivo con sidra, para una cena ligera o simplemente cuando te apetece algo con carácter sin complicarte la vida.

La cebolleta roja encurtida es la que manda aquí. De calibre grande, se corta en tiras con cuerpo que se notan al morder, y su acidez contra la untuosidad de la morcilla es la combinación que lo convierte todo en algo especial.

Cómo preparar estas tostas de morcilla con manzana y cebolleta roja encurtida:

INGREDIENTES:

Para las tostas de morcilla:

  • 4-5 cebolletas rojas encurtidas, de calibre grande
  • 4 rebanadas gruesas de pan de hogaza
  • 1 morcilla asturiana (unos 150 g)
  • 1 manzana reineta o verde, de las que tienen un puntito ácido
  • Miel (opcional)
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Pimienta negra recién molida

Extras opcionales:

  • Unas nueces picadas por encima
  • Un poco de queso de cabra untado en el pan
  • Unas hojas de rúcula

PREPARACIÓN:

  1. Escurrir las cebolletas. Sácalas del bote, déjalas escurrir unos 5 minutos y sécalas con papel de cocina. Este paso es el que evita que mojen el pan.
  2. Cortar la cebolleta. Parte cada cebolleta por la mitad y luego en tiras de unos 5 mm, separando las capas con los dedos. Resérvalas hasta el momento de montar.
  3. Dorar la morcilla. Quítale la piel si es dura y córtala en rodajas de unos 8 mm. En una sartén a fuego medio, sin aceite, cocínala 2-3 minutos por lado hasta que esté bien dorada. Dale la vuelta una sola vez para que no se deshaga. Resérvala.
  4. Saltear la manzana. Pélala y córtala en dados pequeños. En una sartén con un chorrito de aceite a fuego medio-alto, sofríela 3-4 minutos hasta que esté blandita pero entera. Si quieres, añade un hilo de miel el último medio minuto para darle un punto caramelizado.
  5. Tostar el pan. Tuesta las rebanadas en el horno a 200°C unos 5 minutos, o en la tostadora, hasta que estén crujientes por fuera y tiernas por dentro.
  6. Montar las tostas. Sobre cada rebanada reparte la manzana, unas rodajas de morcilla y, encima, una buena montaña de cebolleta roja.
  7. Acabar. Termina con un hilo fino de aceite de oliva virgen extra y pimienta negra recién molida. Sirve enseguida, para que el pan siga crujiente.

Consejos para que las tostas de morcilla te salgan perfectas

La morcilla, sin aceite. Con su propia grasa se hace sola. Si la sartén está bien caliente y no la mueves más de la cuenta, se dora por fuera y se queda jugosa por dentro.

Un pan con cuerpo. Mejor una hogaza de corteza firme que un pan de molde. Aguanta el peso de la manzana, la morcilla y la cebolleta sin ablandarse, y al tostarlo hace de base crujiente.

La cebolleta, al final y bien escurrida. Es la que da el contraste, así que debe llegar fresca y seca. Si se monta con antelación, el pan se empapa y se pierde el crujiente.

Preparar las tostas de morcilla con tiempo. Puedes tener lista la manzana, la morcilla y la cebolleta por separado y montar las tostas justo antes de sentarte a la mesa. Así salen recién hechas aunque tengas invitados.

Con qué acompañar las tostas de morcilla. Una sidra natural bien fría es el compañero de siempre: su acidez limpia la boca y pide otra tosta. Si prefieres algo sin alcohol, vale un zumo de manzana sin azúcar añadido.

Veinticinco minutos, ingredientes sencillos y la cebolleta roja encurtida haciendo lo que mejor sabe hacer: convertir cualquier plato en algo que no puedes dejar de comer.

Si preparas estas tostas de morcilla, cuéntanos qué tal te salieron. Y si las compartes, etiquétanos en Instagram: @aceitunasyencurtidosguinaldo

Encuentra la cebolleta roja encurtida en nuestros puestos de Avilés (lunes), Piedras Blancas (miércoles) y Gijón (domingos). Y si buscas más ideas, tienes más recetas con encurtidos en nuestro blog.